Pasaron los años y mamá cambió las postales por frases de libros. Como a una mariposa asustada, encierra la frase entre sus manos de sabía, hasta que la libera, leyéndola en voz alta. Cierra el libro y vuela la mariposa aleteando en el aire, describiendo el universo narrativo con su estela de luz. Después me toca a mí, y como arpones lanzo las afirmaciones categóricas que tan poco le gustan. No estoy de acuerdo. Pues vaya mierda o es perfecto.
Mamá nos ha enseñado a muchas cosas y nos ha regalado casi siempre el beneficio de la última palabra. Cuando les dije a papá y a ella que quería estudiar en Madrid el sí vino empaquetado dentro de dos grandes maletas. Hablé de Bosnia y llegó a París con El Violonchelista de Sarajevo, pronuncié por descuido la palabra Haití y sólo hizo falta un pues harás bien para tener el billete comprado.
No podré echarle jamás la culpa de que yo no sea porque siempre me ha permitido ser y además es conmigo, celebrando mis alegrías y sufriendo las piedras en mis zapatos.
Tengo suerte, tenemos mucha suerte.
Feliz cumpleaños, mamá.
Qué bonito Mariña!
ResponderEliminarA túa nai é excepcional. Os seus fillos tamén. (X.C.)
ResponderEliminarDa gusto ler o que tan ben sabes compoñer nesa túa cabeciña, acórdate de facer o que fai o turrón cada ano. Quérote.
ResponderEliminarSempre tiven claro que educar e criar non son sinónimos. Síntome moi orgullosa da irmá e do cuñado por sabelo facer tan ben, e de vos por teres sido como esponxas. Xa cho dixen mais veces, sodes un regalo.
ResponderEliminarTeño a mesma sensación que na última tarde contigo, onde vin unha pequena parte da túa obra e rematou con un abrazo. Nai solo hai unha, estea máis preto ou máis lonxe. A emoción envólveme. Agora, mándoche eu un abrazo inmenso, espero que o sintas ben forte. Parabéns a nai modelo.
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