jueves, 20 de noviembre de 2014

Una regaliz y dos moras negras

Cuando éramos pequeños mamá siempre nos regalaba postales. Viajábamos a Palas, por ejemplo, y decía:  Mirad a la izquierda, os regalo una postal. Los tres deberíamos tener la mayor colección de postales del mundo si la memoria no fuese tan traicionera. Atardeceres enmarcados en la ventanilla del coche, cielos estrellados, cascadas que caen sobre las montañas abruptas como velos de novias, paisajes ocres de otoño o fuertes oleajes robándole a las rocas, grano a grano, lo que el  mar considera que es suyo.

Pasaron los años y mamá cambió las postales por frases de libros. Como a una mariposa asustada, encierra la frase entre sus manos de sabía, hasta que la libera, leyéndola en voz alta. Cierra el libro y vuela la mariposa aleteando en el aire, describiendo el universo narrativo con su estela de luz. Después me toca a mí, y como arpones lanzo las afirmaciones categóricas que tan poco le gustan. No estoy de acuerdo. Pues vaya mierda o es perfecto.

Mamá nos ha enseñado a muchas cosas y nos ha regalado casi siempre el beneficio de la última palabra. Cuando les dije a papá y a ella que quería estudiar en Madrid el sí vino empaquetado dentro de dos grandes maletas. Hablé de Bosnia y llegó a París con El Violonchelista de Sarajevo, pronuncié por descuido la palabra Haití y sólo hizo falta un pues harás bien para tener el billete comprado.

No podré echarle jamás la culpa de que yo no sea porque siempre me ha permitido ser y además es conmigo, celebrando mis alegrías y sufriendo las piedras en mis zapatos.

Tengo suerte, tenemos mucha suerte.

Feliz cumpleaños, mamá.

5 comentarios:

  1. A túa nai é excepcional. Os seus fillos tamén. (X.C.)

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  2. Da gusto ler o que tan ben sabes compoñer nesa túa cabeciña, acórdate de facer o que fai o turrón cada ano. Quérote.

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  3. Sempre tiven claro que educar e criar non son sinónimos. Síntome moi orgullosa da irmá e do cuñado por sabelo facer tan ben, e de vos por teres sido como esponxas. Xa cho dixen mais veces, sodes un regalo.

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  4. Teño a mesma sensación que na última tarde contigo, onde vin unha pequena parte da túa obra e rematou con un abrazo. Nai solo hai unha, estea máis preto ou máis lonxe. A emoción envólveme. Agora, mándoche eu un abrazo inmenso, espero que o sintas ben forte. Parabéns a nai modelo.

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